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WASHINGTON (AP) — El presidente estadounidense Joe Biden nominó a seis fiscales federales, un grupo diverso que estará a cargo de las máximas posiciones de la ley en distintos estados del país.

La Casa Blanca anunció el miércoles los nominados para las fiscalías de Alaska, Connecticut, Montana, Nueva Hampshire, Nuevo México y Utah.

Sería la primera vez que una mujer sea fiscal federal en Utah y la primera vez que una mujer de raza negra sea fiscal federal en Connecticut.

Los 93 fiscales federales del Departamento de Justicia, que serán responsables de procesos penales federales en sus respectivos distritos, muy probablemente serán cruciales en los esfuerzos del gobierno por combatir la violencia criminal. Biden hasta ahora ha nominado a 43 personas como fiscales federales, cargos que desde hace meses han sido ocupados por otros de manera interina.

Los candidatos “fueron elegidos por su devoción a la aplicación de la ley, su profesionalismo, su experiencia y sus credenciales en esta área, su dedicación a impartir justicia igual para todos, y su compromiso con la independencia del Departamento de Justicia”, declaró la Casa Blanca.

Entre los nominados está Vanessa Avery, quien ha trabajado como fiscal para la fiscalía de Connecticut y desde 2021, es directora de la División de Protección Pública en la fiscalía estatal. De ser confirmada, será la primera mujer de raza negra en ser fiscal general de Connecticut.

El último fiscal general confirmado por el Senado para Connecticut, John Durham, es actualmente uno de los asesores legales de la investigación sobre los orígenes de la pesquisa en torno a las relaciones entre Rusia y el expresidente Donald Trump. Durham renunció a su cargo de fiscal general el año pasado —el Departamento de Justicia pidió a todos los fiscales designados por Trump que renunciaran para permitir la transición a los designados por Biden— pero sigue siendo uno de los investigadores a solicitud del entonces secretario de Justicia, William Barr.

Biden también nominó a Trina Higgins, una veterana fiscal federal, como fiscal en Utah. De ser confirmada, sería la primera vez que una mujer ocupa ese cargo en ese estado.

Jesse Laslovich, ejecutivo de una empresa médica y exsenador estatal, fue nominado para Montana. Desde 2017, Laslovich es vicepresidente de la región Montana-Wyoming para la compañía SCL Health. Antes de eso, fue asesor legal para la Comisión de Valores y Seguros de Montana y fiscal estatal. Sirvió en el Senado estatal de Montana de 2005 a 2010 y en la Cámara de Representantes estatal entre 2001 y 2004.

S. Lane Tucker fue nominado como fiscal general de Alaska. Antes trabajó en el bufete de abogados Stoe Rives LLP y fue fiscal en el Departamento de Justicia en las décadas de 1990 y 2000.

HOUSTON (AP) — El conductor de un vehículo mató a tiros a un policía durante una parada de tránsito el domingo en la mañana en el área de Houston, tras lo cual regresó al automóvil y se dio a la fuga, informaron autoridades.

Varios testigos vieron como el individuo se salió del carro y disparó varias veces contra el agente antes de huir, indicó el jefe policial Troy Finner en conferencia de prensa.

El policía caído fue identificado como Charles Galloway, de 47 años. El Departamento de Policía de Hosuton encabezará la investigación.

“Esto es absurdo, no tiene nada de sentido, en lo absoluto”, expresó Finner said.

El funcionario policial Ted Heap añadió que Galloway no tuvo tiempo de responder ni de defenderse.

Dirigiéndose al prófugo, Finner declaró: “Lo mejor que usted puede hacer es entregarse”.

Galloway llevaba unos 12 años y medio en la fuerza, indicó Heap. Había sido mentor de muchos agentes que, según dijo Heap, “están devastados” por la noticia.

“Él era el que estaba en el asiento delantero con ellos. Él era el que les enseñó lo que hacer, cómo llegar sanos y salvos a sus familias. Y ahora los roles se revierten”, declaró Heap.

A Galloway le sobreviven una hija y una hermana, dijo Heap.

JAKE BLEIBERG, ERIC TUCKER and MICHAEL BALSAMO

COLLEYVILLE, Texas, EE.UU. (AP) — Cuatro rehenes estaban a salvo y su captor estaba muerto tras varias horas de asedio que comenzaron cuando el hombre interrumpió el sábado los servicios en una sinagoga de Texas, donde se le oyó divagar en una retransmisión en vivo a través de internet y exigir la liberación de una neuróloga paquistaní condenada por intentar matar a militares estadounidenses en Afganistán.

Uno de los rehenes en la Congregación Beth Israel en Colleyville fue liberado durante el asedio. Los otros tres salieron en torno a las 21:00 cuando un equipo de asalto del FBI entró en el edificio, según las autoridades. El captor murió y el agente especial del FBI Matt DeSarno indicó que un equipo investigaría “el incidente del tiroteo”.

Imágenes de la televisora Dallas TV WFAA mostraban a gente que salía corriendo por una puerta de la sinagoga, y después un hombre con un arma en la mano que abría la misma puerta segundos más tarde, antes de volverse y cerrarla. Momentos después se oyeron varias rondas de disparos, seguidas por el ruido de una explosión.

Voceras del FBI y la policía declinaron responder preguntas sobre quién había disparado al hombre.

El captor estaba centrado específicamente en un tema sin relación directa con la comunidad judía, dijo DeSarno, y en un primer momento no había indicios de que formara parte de una trama más amplia. Sin embargo, señaló, la investigación de la agencia tendrá “alcance global”.

No estaba claro por qué el hombre había elegido la sinagoga como blanco.

Funcionarios de seguridad que no estaban autorizados a comentar la investigación abierta y que hablaron antes con AP bajo condición de anonimato dijeron que el captor había exigido la liberación de Aafia Siddiqui, una neuróloga paquistaní sospechosa de tener lazos con Al Qaeda. También dijo que quería hablar con ella, según las autoridades. Siddiqui está en una prisión federal en Texas.

DeSarno señaló el sábado por la noche que el hombre había sido identificado, “pero no estamos preparados para publicar su identidad ni confirmar su identidad en este momento”.

Un rabino en la Ciudad de Nueva York recibió una llamada del rabino que se creía estaba retenido en la sinagoga para exigir la liberación de Siddiqui, según un funcionario de seguridad. El rabino de Nueva York llamó al 911.

La policía recibió el primer aviso para acudir a la sinagoga en torno a las 11 de la mañana y poco después se evacuó a la gente de las zonas cercanas, según la portavoz del FBI en Dallas Katie Chaumont.

Los servicios del sábado se estaban retransmitiendo en vivo a través de la página de Facebook de la sinagoga. Según el Fort Worth Star-Telegram, durante la emisión, que no mostraba lo que ocurría en el lugar, se oía a un hombre enojado que divagaba y en ocasiones hablaba sobre religión.

Poco después de las 14:00, el hombre dijo “Tienen que hacer algo. No quiero ver a este tipo muerto”. Poco después se cortó la retransmisión. Un portavoz de la compañía Meta confirmó después que Facebook había retirado el video.

Varias personas oyeron al captor referirse a Siddiqui como su “hermana” en la retransmisión. Pero John Floyd, presidente de la división de Houston del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses -el grupo activista musulmán más grande del país- dijo que el hermano de Siddiqui, Mohammad Siddiqui, no estaba implicado en el suceso.

Colleyville, una comunidad de unas 26.000 personas, se encuentra 23 kilómetros (15 millas) al nordeste de Fort Worth. La sinagoga se encuentra entre grandes casas en un barrio residencial arbolado y que incluye varias iglesias, una escuela intermedia y primaria y una granja de caballos.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, publicó un comunicado de agradecimiento a las fuerzas de seguridad cuando terminó el asedio.

“En los próximos días sabremos más sobre las motivaciones del captor. Pero déjenme ser claro a cualquiera que intente expandir el odio: Nos plantaremos contra el antisemitismo y contra el auge del extremismo en este país”.

El primer ministro de Israel, Naftali Bennett, dijo en Twitter que había seguido de cerca la situación. “Este suceso es un sombrío recordatorio sobre que el antisemitismo sigue vivo y debemos seguir combatiéndolo en todo el mundo”, escribió. El mandatario dijo estar “aliviado y agradecido” de que los rehenes hubieran sido rescatados.

El suceso provocó despliegues de seguridad en otros lugares, como la ciudad de Nueva York, donde la policía dijo haber aumentado su presencia “en instituciones judías clave” como precaución.

Siddiqui obtuvo títulos de alto nivel en la Universidad de Brandeis y el Massachusetts Institute of Technology antes de ser condenada en 2010 a 86 años de prisión, acusada de agredir y disparar a militares estadounidenses tras ser detenido en Afganistán dos años antes. La condena provocó indignación en Pakistán entre líderes políticos y seguidores de la mujer, que la consideraron una víctima del sistema penal estadounidense.

Desde entonces, las autoridades paquistaníes han expresado de forma pública su interés en un acuerdo o intercambio que supusiera su salida de detención en Estados Unidos, y su caso ha seguido atrayendo seguidores. En 2018, un hombre de Ohio que según la fiscalía pensaba viajar a Texas y atacar la prisión donde está recluida Saddiqui en un intento de liberarla fue condenado a 22 años de prisión.

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Tucker y Balsamo reportaron desde Washington, D.C.; los periodistas de Associated Press Jennifer McDermott en Providence, Rhode Island; Michael R. Sisak en Nueva York; Holly Meyer en Nashville, Tennessee; Acacia Coronado en Austin, Texas; e Issac Scharf en Jerusalén, contribuyeron a este despacho.

DALLAS (AP) — El hombre armado que tomó como rehenes a cuatro personas durante 10 horas en una sinagoga de Texas, en un enfrentamiento tenso que terminó con su muerte, había sido cotejado con las bases de datos de las fuerzas del orden antes de entrar en Estados Unidos, pero no despertó ninguna alarma, informó la Casa Blanca.

Malik Faisal Akram, un ciudadano británico de 44 años de edad, llegó hace aproximadamente dos semanas a Estados Unidos con visa de turista, a través del aeropuerto John F. Kennedy de la ciudad de Nueva York, dijeron funcionarios. Estuvo un tiempo en albergues de desamparados de la zona de Dallas antes del ataque ocurrido el sábado en la sinagoga de Colleyville, un suburbio de esa ciudad.

Al parecer Akram no estaba en la base de datos de sospechosos de terrorismo, un listado gestionado por el FBI y compartido con varias agencias federales, indicaron a The Associated Press dos fuentes policiales. Si hubiera estado en la lista, le habría sido extremadamente difícil entrar al país.

“Lo que entendemos —y obviamente seguimos investigándolo— es que él fue cotejado con las bases de datos del gobierno de Estados Unidos varias veces previo a su entrada al país, y el gobierno de Estados Unidos no tenía ninguna información negativa sobre él en nuestros sistemas en el momento en que entró al país”, declaró el martes la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.

“Por supuesto que estamos revisando... lo que ocurrió para aprender toda lección posible a fin de evitar ataques como este en el futuro”, añadió.

La prensa británica, incluyendo el diario The Guardian, reportó el martes que el servicio de inteligencia británico MI5 investigó a Akram como posible “amenaza terrorista” en 2020, pero que las autoridades determinaron que no presentaba peligro alguno y la investigación se cerró. El Departamento del Interior de Gran Bretaña de inmediato no ofreció reacción alguna a los reportes.

El caso ilustra las dificultades en identificar atacantes individuales, pese a las masivas iniciativas antiterroristas lanzadas por Estados Unidos desde los ataques de 11 de septiembre de 2001.

El suceso en Colleyville, una ciudad de unos 26.000 habitantes y a unos 48 kilómetros (30 millas) al noroeste de Dallas, concluyó una vez que salieron de la sinagoga todos los rehenes y de que un equipo SWAT del FBI irrumpió en el templo. Akram murió baleado, aunque las autoridades han declinado decir quién le disparó.

El presidente Joe Biden ha calificado el hecho como un acto de terrorismo.

El rabino Charlie Cytron-Walker, quien estaba entre los rehenes, dijo a la emisora CBS que le permitió a Akram entrar a la sinagoga Beth Israel porque Akram parecía necesitar albergue.

Añadió que Akram al principio no parecía ser sospechoso ni amenazante, pero luego, cuando estaba orando, escuchó el clic de una pistola.

Por JAKE BLEIBERG

COLLEYVILLE, Texas, EE.UU. (AP) — Las autoridades dijeron que un hombre al parecer tomó rehenes el sábado durante los oficios religiosos en una sinagoga donde pudo escuchársele cuando vociferaba airadamente durante una transmisión en vivo antes de que fuera interrumpida.

El Departamento de Policía de Colleyville tuiteó el sábado por la tarde que realizaba operaciones del escuadrón táctico SWAT de la policía en las instalaciones de la Congregación Beth Israel, al noreste de Fort Worth.

Se cree que al menos cuatro rehenes se encuentran dentro de la sinagoga, dijeron dos agentes a condición del anonimato a The Associated Press porque no estaban autorizados a hacer declaraciones sobre una investigación en curso. Se cree que el rabino de la sinagoga figura entre los rehenes, dijo uno de los agentes.

Las autoridades continúan intentando discernir un motivo preciso de este ataque. Se escuchó al secuestrador exigir la libertad de Aafia Siddiqui, un neurocientífico paquistaní que supuestamente tiene vínculos con la red Al Qaeda y fue declarado culpable de tratar de matar a oficiales militares estadounidenses cuando lo detuvieron en Afganistán, dijo uno de los policías. Siddiqui se encuentra en una prisión federal en Texas.

Los agentes dijeron que los investigadores no han identificado positivamente al sujeto y advirtieron que la información se basaba en pesquisas preliminares porque la situación se desarrollaba rápidamente.

Una portavoz del FBI en Dallas, Katie Chaumont, indicó que un escuadrón táctico del FBI se encontraba en el lugar y que expertos en negociaciones para situaciones de crisis conversaban con alguien dentro de la sinagoga. Sin embargo, Chaumont se abstuvo de precisar si el hombre estaba armado y lo que la persona dijo a los agentes debido a lo que describió como sensibilidad operativa.

La policía fue la primera en presentarse a la sinagoga alrededor de las 11:00 de la mañana y las personas fueron desalojadas de los alrededores poco después, agregó.

No se ha informado de heridos, dijo Chaumont.

“Es una situación cambiante y tenemos numerosos agentes en el lugar”, apuntó.

La policía obstruyó el sábado en la tarde los accesos a las arterias circunvecinas a la sinagoga.

Los oficios religiosos estaban siendo transmitidos en vivo en la página de Facebook de la sinagoga en ese momento, y el diario Fort Worth Star-Telegram reportó que una aparente negociación podía escucharse entre el presunto agresor y la policía. El periódico publicó que en la transmisión en vivo pudo escucharse a un hombre enojado despotricando y hablando sobre religión en ocasiones, pero no pudo verse lo que ocurre en el interior de la sinagoga.

Poco antes de las 2:00 de la tarde, el hombre dijo: “Ustedes deben hacer algo. No quiero ver a este tipo muerto”. Momentos después, la transmisión terminó.

El hombre, que utilizó lenguaje soez, mencionó repetidamente a su hermana, el islam y que pensaba que iba a morir, según el Star-Telegram.

Colleyville, una comunidad de alrededor de 26.000 habitantes, se ubica a unos 23 kilómetros (15 millas) al noreste de Fort Worth.

El primer ministro israelí Naftali Bennett dijo que seguía muy de cerca la situación.

“Estamos orando por la seguridad de los rehenes y de quienes han acudido a rescatarlos”, escribió en Twitter.

La cónsul general de Israel en Houston va rumbo al lugar del incidente, dijo el canciller Yair Lapid en un comunicado. Agregó que las autoridades israelíes “mantienen una estrecha comunicación con las agencias policiales estadounidenses”.

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